Investigando un poco mi barrio, me gustaría empezar por lo que hoy llamamos el corazón de Villa Devoto y es la Plaza Arenales. Es una plaza llena de vida no solo porque tiene dos sectores de juegos para niñxs sino también porque esta "la famosa calesita de Tito". Es la mas antigua de la zona, inaugurada en 1938. La plaza es el único sitio donde no descansa a la hora de la siesta. La gente sale a trotar a toda hora y los bares que están alrededor de la plaza son una buena opción para elegir desde ya teniendo los cuidados que hoy en día se necesitan debido a la pandemia y así permiten el encuentro con familias y amigos después de haber disfrutado de la hermosa Plaza Arenales.
Frente a la plaza, en una de sus cuatro calle que la rodean, hay una casona de época abandonada que siempre me llamo la atención y al día de hoy existe. En ella vemos un diseño muy particular y característico de casas con el detalle en sus terminaciones tan elaboradas que aun persisten en el frente y a la vista de todos. También se puede apreciar en la entrada un imponente escudo de la reina Isabel la católica. Esta casa ha dado comentarios de mitos y misterios sobre historias de fantasmas, tales como ruidos en ella si pasabas a una hora determinada.
En otra de sus calles que rodea a la plaza se encuentra el Hospital Zubizarreta, que de vez en cuando los vecinos han hecho cenas a beneficio para poder preservarlo.
Y casi en diagonal al hospital, esta la Biblioteca de Devoto, edificada por la viuda del fundador del barrio el Sr. Devoto en 1918, y algo muy particular la viuda nunca lo proveyó de libros, recién se inauguro como estudiantil numero 1 en 1938.
Alejándonos unas cuantas cuadras de la plaza podemos encontrar dos viviendas por un lado la casa emblemática de los padres de Maradona en la calle Cantilo hoy abandonada y dicen preparándola para una serie de Netflix. Ese lugar tiene para mi familia, momentos significativos ya que fue punto de encuentro para festejar el famoso mundial 1986. Y debido a lo que representó Diego Maradona futbolísticamente a nivel mundial, la esquina mítica de Segurola y Habana fue renombrada y le pusieron: Diego y Maradona.










